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Marcos de aluminio armados en la planta de Anodal
Nota

Precisión industrial: el proceso de mecanizado y armado

De la perfilería de alta prestación al cerramiento terminado. Un recorrido por la tecnología de fabricación y ensamblado que nos permite crear aberturas y fachadas con tolerancias milimétricas.

Ingeniería de transformación a medida

En Anodal, el rendimiento del producto final depende de la exactitud con la que procesamos y transformamos los perfiles de aluminio. A partir de barras previamente extruidas y con sus tratamientos superficiales listos (anodizado o pintura), nuestra planta ejecuta un flujo de trabajo altamente tecnificado. El objetivo es garantizar que cada componente interno, desde los desagües hasta los herrajes multipunto, funcione con absoluta fluidez.

Procesos industriales clave

  • Corte automatizado de precisión: El proceso productivo inicia en nuestras sierras de doble cabezal con posicionamiento electrónico. Estas maquinarias seccionan los perfiles con ángulos exactos, un paso vital para asegurar que las uniones a 45° o 90° queden completamente cerradas, logrando la máxima rigidez estructural y evitando infiltraciones.
  • Mecanizado CNC: La perfilería avanza hacia nuestros centros de mecanizado de control numérico. Comandados directamente por software de ingeniería, estos equipos realizan los calados, perforaciones y destajes en el aluminio con precisión decimal. Esto asegura que el alojamiento para las cerraduras, bisagras y cámaras de desahogo de agua tengan un encastre perfecto, eliminando el margen de error humano.
  • Ensamblado y control integral: Con las piezas mecanizadas, nuestro equipo técnico especializado realiza el armado de los marcos y hojas. En esta etapa se integran las escuadras, los burletes de EPDM y los herrajes de alta gama. Cada abertura terminada atraviesa una inspección de calidad donde se verifica su cuadratura y hermeticidad antes de ser despachada a la obra.