
Ubicada en el entorno natural de Ascochinga, esta vivienda unifamiliar resuelve su envolvente principal con una piel de vidrio continua que disuelve los límites entre el interior y el paisaje serrano, garantizando máxima eficiencia térmica.
El desafío del proyecto
El diseño planteado por el estudio SDF Arquitectos buscaba una arquitectura de líneas puras, con una fachada completamente vidriada que capturara las vistas panorámicas del entorno natural sin interrupciones visuales masivas.
El reto principal consistía en llevar un sistema típicamente corporativo, la piel de vidrio, a una escala residencial y a un clima de sierra. Esto requería resolver la alta exposición a la radiación solar y los vientos característicos de la zona, asegurando el confort térmico interior sin perder la continuidad estética y la ligereza del cristal.

La solución aplicada
Anodal desarrolló e instaló una envolvente de alta prestación con paños vidriados de gran formato. Se priorizó un sellado exterior mínimo y perfiles de aluminio de vista reducida para mantener la fluidez visual limpia que exigía el proyecto.
Para responder a las exigencias climáticas de Ascochinga, se utilizaron cristales de control solar con DVH (Doble Vidriado Hermético). Esto garantiza un excelente aislamiento térmico en invierno, protección frente al calor estival y la estanqueidad necesaria ante las tormentas serranas, asegurando durabilidad y un mantenimiento mínimo a lo largo del tiempo.
La obra terminada.




Proyecto: SDF Arquitectos


