
Torre Capitalinas es hoy una de las siluetas más reconocibles de Córdoba. Detrás de su piel de vidrio continua hay un trabajo de ingeniería, prototipado y fabricación que resolvimos de extremo a extremo.
El desafío del proyecto
La fabricación de la fachada vidriada para la Torre Capitalinas en Córdoba demandó un desarrollo de ingeniería de fachadas de alta complejidad, principalmente por tratarse de un edificio en altura con envolvente continua y geometría curva.
La torre exigió fabricar paneles preensamblados en taller (módulos completos con perfilería, DVH y sellados) para minimizar el montaje manual en altura. Garantizar la estanqueidad al agua y la hermeticidad al aire en las uniones intermodales fue un desafío técnico central.
La solución aplicada
A más de 120 metros de altura, la presión del viento exige vidrios de gran espesor (laminados y templados) y perfiles de aluminio extrudido de alta resistencia inercial para absorber deflexiones sin comprometer los sellados. Para cumplir con estándares energéticos, integramos paneles de Doble Vidriado Hermético (DVH) con vidrios de control solar, regulando la ganancia de calor sin perder reflectividad estético-arquitectónica.
Dado el volumen de paneles necesarios, tuvimos que optimizar nuestra cadena de producción para mantener un flujo constante de ensamblado bajo condiciones industriales estrictas (control de humedad y temperatura para la aplicación de silicona estructural).

El sistema utilizado
El sistema Frame, fachada continua modular de diseño y fabricación propia, resolvió los paños tipo, con Vidrio Suspendido en los sectores de planta baja y coronamiento. Al ser líneas propias, cada perfil especial que el proyecto necesitó se matrizó y se fabricó internamente, sin depender de un catálogo de terceros ni de plazos de importación.
Esa integración significa, en una obra de esta magnitud, una sola responsabilidad técnica desde el anteproyecto hasta el último panel instalado.
La obra terminada.






